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Empatía para el que vive contigo

Resiliencia hacia lo que en mis manos no está cambiar

      Son dos mantras sagrados que me repito desde el primer instante en que abro los ojos después de dormir: “En mis manos no está escapar de esta situación“, pero les juro que mi contraparte del cerebro dice “sal corriendo, quiero huir“. No soy amante del encierro ni del hogar tanto tiempo, pero no porque no me guste, sino que se debe a tener una vida movida y activa, a salir muy temprano y volver tarde y es que además incluso ese domingo donde no tengo absolutamente nada que hacer, pues subo el Ávila; porque si, sin duda, me cuesta mucho estar quietecita un tiempo.

Imagínense estos días de cuarentena intensa y extrema donde solo llevamos días y ya siento que se me cae el techo encima, ya ordené, incluso he podido trabajar desde casa, porque a lo que me dedico me lo permite, sin embargo, las horas pasan y ya hice toda la tabla de ejercicios del “Gym Virtual“ de YouTube.

Suelo tener, no sé si llamarlo así, una capacidad o tal vez para quienes no son así una cualidad no tan favorable de adaptarme, pero aclarando sin conformarme, a lo que no puedo solucionar con mis manos; por ejemplo, esta situación, yo ROSA no la puedo cambiar, qué más quisiera si así fuera el caso. Pero, a la vez pienso que el ser resiliente con las adversidades nos sana, me sana el alma, me sana el corazón, me ayuda mentalmente a no agotarme y pensar que todo tiene un fin, ¿Tardará? Sabemos que sí, pero nada es eterno.

Confieso no es fácil y más si vives con miembros de tu familia porque empieza a jugar el factor del encierro, que no es que no te guste estar con ellos, pero son muchas horas en el mismo espacio y es normal que juegue en nuestra contra la querida convivencia; bien sea de familia, con pareja o si tienes hijos, porque para los más pequeños de la casa no es fácil estar todo un día en el mismo espacio, recuerda ellos son hiperactivos por naturaleza.

Así que te doy mi ejemplo y las cosas que he podido hacer para sobrellevar y entrenar mi resiliencia:
  1. He hecho todas las clases en vivo de danza que he encontrado por Internet. Tenemos compañeros maravillosos ayudando en este tiempo así como nuestra familia de SIEMPRE BAILE.
  2. He podido hacer clases de ZUMBA. Soy nueva en ello, no soy muy amante de esta disciplina, aunque la respeto mucho.
  3. He pintado. Me encanta la pintura, lo dejé a medias, pero aún me queda tiempo para terminar.
  4. He meditado. Utilizo la aplicación de una gran amiga, se llama YIVANA, pueden buscarlo y descargarla.
  5. Empecé un libro nuevo, se llama “El elogio de la Gula “a ver cómo nos va.

Nos restan días y tengo planes por hacer, vamos a conversar todos juntos y cuéntame cómo vas tú con esta cuarentena.

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Rosa De Matos

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