La divina Pastora adorada y venerada a compás de Sevillana

Me considero Mariana, soy devota de la Virgen María. Rezarle me da paz, me regala calma en momentos de angustia y serenidad en momentos de agradecimiento, ya bailarle es rezarle dos veces. ¡Por eso le Bailo!

Desde hace muchos años, en paralelo con mis clases de flamenco conocí a la Pastorcita rociera, la Virgen del Rocío Patrona de Almonte. Escuché muchos cantes dedicados a ella como la Salve Rociera y su ferviente Ole, Ole, Ole, ole, ole…

Pasan los años y sigo sintiendo la piel de gallina cuando la escucho o las sevillanas dedicadas a la Virgen. Porque al final es una sola, presentada de muchas maneras según la devoción de su pueblo, pero sigue siendo la Virgen María, lo que se conoce como Advocación.

He tenido la oportunidad de acompañar tocando las castañuelas y las palmas en cientos de Misas Rocieras. La emoción es la misma o mayor y eso que aún no voy a su casa en Almonte.

El que canta ora dos veces

Una vez en la preparación de una hermosa misa dedicada a Las Madres por su día, me reuní con el padre y nunca he olvidado estas palabras:

«Hija, si la biblia dice que el canta, ora dos veces. ¿Cuántas veces irán a orar ustedes que van a bailar dentro de la Iglesia?»

Aunque parezca increíble conocí primero a la Virgen del Rocío que a la Divina Pastora, hoy entiendo que la Divina Pastora de las almas viene de Sevilla y la del Rocío viene de Almonte – Huelva

Entiendo que al venir ambas del sur de España se les confunde y se cree (o al menos eso creía) que son las mismas. Por eso a la Divina Pastora se le baila por Sevillanas, se le puede cantar la Salve y honrarla al ritmo de la sonoridad de la guitarra, de un cante jondo, de unas palmas y unas castañuelas con olor a Romero.

Un fragmento de la historia

Aquí un poquito de su historia y hoy en su día quiero escribirle y dedicarle este artículo añadiéndole una oración personal por mi país, Venezuela…

A la Virgen del Rocío la visten de Pastora en el Rocío chico y acompaña a nuestra Divina Pastora.

Nuestra Divina Pastora llegó a Barquisimeto Estado Lara junto con una imagen de la Inmaculada Concepción desde Sevilla en 1736. La Divina Pastora fue a la iglesia de Santa Rosa y la de la Inmaculada Concepción a la iglesia de la Inmaculada de esta localidad. En el terremoto de 1812 ambas iglesias quedaron destruidas, pero las dos imágenes quedaron intactas, lo que se consideró un milagro. Los dos templos fueron reconstruidos en el siglo XIX. En 1814 la imagen de la Inmaculada fue llevada a la iglesia de San Juan. En 1817 se instalaron en ese templo los paúles, que le dieron a esa imagen de la Virgen la advocación de Nuestra Señora de San Juan de Lagos. En 2014 recuperó la advocación de la Inmaculada Concepción.

En 1855 hubo una epidemia de cólera en toda Venezuela, siendo Barquisimeto una de las ciudades más afectadas. El 14 de enero de 1856 el sacerdote José Macario Yépez, vicario de la ciudad, hizo traer en procesión la imagen de la Divina Pastora desde la iglesia de Santa Rosa hasta la de la Inmaculada Concepción y le pidió a esta advocación y a Cristo Redentor que la epidemia cesase, lo que tuvo lugar posteriormente.

El 14 de enero se celebra la procesión de la Divina Pastora desde la basílica de Santa Rosa hasta la catedral de Barquisimeto. Se trata de un acto multitudinario al que acuden fieles de toda Venezuela. En 2007 acudieron dos millones de personas. La Divina Pastora se queda en la catedral unos tres meses. Durante ese tiempo es llevada a visitar a todas las parroquias de la ciudad. La imagen de la Virgen regresa a la basílica de Santa Rosa el sábado anterior al Domingo de Ramos. La imagen de la Virgen cuenta con más de 200 trajes, de los cuales se conservan bien para su uso unos 70. En 2005 se construyó junto al templo un museo, donde se guardan estos vestidos.

La iglesia de Santa Rosa ha recibido el rango de basílica menor en el siglo XX. Vía Wikipedia.

Al ser una advocación de la Virgen María, los “rocieros del mundo” la acompañan cuando se viste de Pastora, (en el rocío chico) es tanto el fervor del pueblo que la ciudad se detiene al igual que la peregrinación de la Virgen del Rocío en Almonte (Huelva, España), conocida como el Camino del Rocío, en mayo de cada año cuando la visten de reina.

«A la virgen del Rocío le gustan las sevillanas,
Pero como tiene al niño, no puede tocar las Palmas
El niño que se dio cuenta (bis)
Le dijo que lo soltara
Que él iba a cantar un ratito
Y ella tocara las palmas»

En Barquisimeto es común ver a flamencas bailando al compás del tamboril y dedicándole un baile por sevillanas cada año.

En Caracas, también la hemos acompañado a compás de guitarra, cante y Palmas.

Son infinitas las promesas que nos ha escuchado, cómo dijo aquel padre de aquella inolvidable Misa, oraremos bailando.

“Háblale en el silencio, Háblale tú.
Dile que no puedo ir, esa es mi cruz”
Letra de Sevillanas dedicadas a la Virgen

Desde mi experiencia

Orarle bailando o bailarle orando ha llenado de arte y paz mi pasión por bailar. Ver al cielo y sentir que puedo rezarle y que me escucha, le da un significado pleno a mi fe católica y mariana.

Mis alumnas y alumnos me han acompañado; les digo: “oren bailando, den gracias por permitirles estar aquí/ahora en este justo momento

Aún le debo visitarla en Santa Rosa, hace cinco años y ya con un plan grupal montado íbamos a bailarle y cantarle, pero no se pudo. La vida como grupo de baile nos dio un golpe, nos arrebató a una de las viajeras, tuvimos que cancelar el viaje, aunque sí pude bailarle aquí en Caracas. En ese particular año que todo se pintaba triste y gris, bailamos para celebrarla y honrarla. Bailarle a la vida, aún en los momentos más amargos.

Cada día procuro predicar con el ejemplo, hacer el bien sin mirar a quién y ser ejemplo y semejanza de la madre de Dios.

Pocas cosas en la vida me generan tanta paz como rezarle, es mágico, instantáneo. Dios te salve María… ¡Y todo pasa!

Un año más en que millones de creyentes se congregan a pedirle desde la fe, un año más en el que es inevitable pedirle a nuestra Pastora por nuestro país, Venezuela. Que, así como millones de creyentes se reúnen para agradecerle y pedirle sin importar barreras limitadoras, de la misma forma y con la paz que estar a su lado representa, nos ilumine y permita perdonar, olvidar y tener la fe que todo mañana será mejor y volvamos a ser la nación grande que fuimos. Pedirle por la Venezuela del reencuentro, de la reconciliación. Que nos arrulle en sus brazos y nos haga mirar hacia adelante, adelante hacia la prosperidad, al amor entre hermanos venezolanos. Que ese sentimiento de paz que nos regala ese día, cada año, permanezca en nuestros corazones y en nuestro camino diario. ¡Ole, Ole, Ole, ole, ole, Dios te salve María!

María Graciela Lela González

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